Últimamente recibo casi el mismo mensaje cada semana: «Me he montado una web con IA en una tarde, gratis. ¿Qué más necesito?». Y de verdad que entiendo la ilusión. Escribes un par de frases, la herramienta te escupe una página bonita, le das a «Publicar» y ya tienes un enlace que mandar por WhatsApp. Parece que toda la industria de las webs se acaba de volver gratis de un día para otro.
El problema es que aquí «gratis» significa una sola cosa: gratis es el generador. Todo lo que convierte esa página bonita en una herramienta de negocio que funciona de verdad (tu propio dominio, un correo que dé imagen seria, un tratamiento de datos legal, los cobros, la velocidad, la visibilidad en Google) cuesta dinero. No de forma dramática, pero cuesta, y esos gastos están repartidos de tal manera que no los ves hasta que te topas con ellos.
En este artículo te desgloso, sin paños calientes, cuánto cuesta de verdad al año una web «gratis» hecha con IA, línea por línea y con euros concretos. No para disuadirte de usar herramientas de IA (a veces son más que suficientes, y eso también te lo voy a decir con honestidad), sino para que sepas dónde te metes antes de montar tu negocio encima de esa web.
Por qué «gratis» solo parece gratis el primer día
Los generadores de webs con IA (Wix ADI, Framer AI, Durable, Hostinger AI, Lovable, Bolt, v0 y decenas más) no ofrecen el plan gratis por bondad. Es la puerta de entrada. En el plan gratis tienes una web, sí, pero con condiciones que para un negocio acaban siendo un freno tarde o temprano:
- La dirección es un subdominio del tipo
tunombre.plataforma.com, no tutunegocio.es. - Abajo o en una esquina aparece la publicidad de la plataforma («Hecho con…»), que solo ves tú hasta que caes en que también la ven tus clientes.
- No hay correo con tu dominio: escribes a los clientes desde una cuenta de Gmail, y eso resta confianza al instante.
- Los pagos, los formularios con más campos, las páginas extra y tu propia analítica están bloqueados detrás de un plan de pago.
El primer día no notas nada de esto, porque simplemente estás contento de que la web exista. El problema llega cuando el primer cliente te pregunta «¿y cuál es vuestro correo?», o cuando ves que un competidor con un .es en condiciones aparece por encima de ti en Google. Ahí es cuando «gratis» se convierte en «por dónde empiezo a arreglar esto».
Desglose del coste real: línea por línea
Vamos a mirar una web de negocio que funciona en condiciones y a contar qué hay que pagar de verdad al año. Todas las cifras son rangos orientativos del mercado español de 2026, con IVA aparte (21 %), que es como piensa un autónomo o una pyme: precio cerrado más impuestos.
Dominio
Tu propio .es o .com es lo primero que la web «gratis» te recuerda que no tienes. El precio es bajo: 12–40 €/año. Pero es condición indispensable para dar imagen seria, y se repite cada año.
Hosting o plan de pago de la plataforma
Para quitar la publicidad de la plataforma, conectar tu dominio y desbloquear las funciones básicas hace falta un plan de pago. Los planes de los generadores de IA suelen arrancar en 100–300 €/año. Si la web es estática y la despliegas tú (en Vercel o Netlify, por ejemplo), puede salir más barato o incluso gratis, pero entonces necesitas a alguien que lo monte, y eso ya no es la historia de la «web gratis con IA».
Correo con el nombre de tu empresa
info@tunegocio.es en lugar de tunegocio123@gmail.com. Zoho Mail, Google Workspace o similar: 30–70 €/año por buzón. Parece una tontería, pero son justo estos detalles los que deciden si el cliente te toma por una empresa o por un aficionado.
Certificado SSL
Buena noticia: el SSL básico (el candado del navegador) suele ser gratis vía Let's Encrypt o viene incluido en el plan. Pero tiene que estar: sin él, el navegador muestra «No seguro» y Google te penaliza. Es de las pocas cosas en las que «gratis» significa de verdad gratis.
Comisiones de pago
Aquí está el coste oculto del que nadie habla por adelantado. El botón de pago puede ser «gratis», pero cada venta tiene comisión: Stripe ronda el 1,5 % + 0,25 € para tarjetas europeas, y Redsys (el TPV virtual de CaixaBank, BBVA, Santander o Sabadell), Mollie, MONEI o PayComet tienen sus propias tarifas. Y en España Bizum es prácticamente imprescindible (lo aceptan ya más de 114.000 tiendas online): se integra por pasarela y también tiene su coste. No es un gasto puntual, sino recurrente y atado a tu facturación. Para 2.000 € de ventas al mes, hablamos de 30–60 €/mes solo en comisiones. Y muchas veces necesitas un plan de pago para que los cobros se activen siquiera.
RGPD y consentimiento de cookies
Si el generador de IA metió Google Analytics o Meta Pixel (y casi siempre los mete de forma automática), por el RGPD, la LOPDGDD y la LSSI-CE necesitas un banner de cookies conforme a la guía de la AEPD, con «aceptar» y «rechazar» al mismo nivel y antes de cargarlas. Además, toda web necesita política de privacidad, aviso legal y condiciones de uso. Una herramienta en condiciones (Cookiebot, Iubenda y similares) cuesta 0–120 €/año. El plan gratis de IA no suele traer ese consentimiento correcto, y la responsabilidad ante la AEPD es tuya, no de la plataforma. No es teórico: las sanciones de la AEPD son reales y van en aumento (hasta 20 M€ o el 4 % de la facturación).
SEO y visibilidad
La página que genera la IA queda bonita, pero el SEO técnico (estructura, velocidad, metadatos, contenido único) casi siempre se queda flojo. Una web «gratis» en un subdominio con plantilla estándar es prácticamente invisible en Google. La visibilidad real exige o trabajo de pago o publicidad de pago, y este suele ser el mayor coste oculto de todos, porque el precio de una web invisible se mide en clientes perdidos.
Mantenimiento, actualizaciones y contenido
Una web no es un cuadro colgado en la pared. Cambian los precios, los servicios, los contactos; la plataforma actualiza funciones; aparecen enlaces rotos. Alguien tiene que mantenerla. En la versión gratis ese alguien eres tú, con tu tiempo, que también cuesta aunque no te llegue ninguna factura. Si lo externalizas, cuenta 100–300 €/año (o una cuota mensual).
Euros al año: cómo se ve en números
Sumando el mínimo real para una web de negocio en condiciones (sin trabajo de SEO y sin las comisiones de pago), el cuadro al año queda más o menos así:
Son 150–500 €/año antes de cualquier trabajo de SEO, antes de las comisiones de pago y antes de tu propio tiempo de mantenimiento. Una web «gratis» que de verdad da servicio a un negocio cuesta cada año unos cuantos cientos de euros; lo que pasa es que esos euros están repartidos entre cinco o seis facturas distintas, así que no los ves como una cifra única.
«Gratis» vs profesional: el TCO real
En las decisiones de negocio lo que importa no es el precio inicial, sino el TCO (coste total de propiedad), el coste real a lo largo de toda la vida del proyecto. Así se ve la foto a tres años, cuando incluyes con honestidad todo lo que la versión gratis te pasa en silencio a ti:
| Aspecto | Web «gratis» con IA | Solución profesional |
|---|---|---|
| Precio inicial | 0 € (el generador) | Inversión única cerrada |
| Dirección | Subdominio o +plan | Tu dominio, incluido |
| Costes anuales | 150–500 €, repartidos | Hosting claro y previsto |
| SEO / visibilidad | Débil, casi invisible | Optimizada desde el inicio |
| Velocidad | Plantilla pesada, lenta | Código ligero y rápido |
| RGPD / cookies | Tu riesgo (AEPD) | Conforme a la ley |
| Facturación | Sin contemplar Verifactu | Lista para facturar legal |
| Dependencia | De las reglas de la plataforma | Código y datos tuyos |
| Tu tiempo | Lo peleas todo tú | Lo delegas al desarrollador |
El coste oculto más caro: la dependencia
En una plataforma gratis tu web vive según sus reglas. Cambian la tarifa y pagas más. Cierran tu plan o una función y te toca rehacer. Quieres llevarte la web a otro sitio y muchas veces no puedes exportar el contenido limpio. Estás alquilando un escaparate, no eres dueño de un activo. Eso no aparece en ninguna factura, pero el día en que la plataforma cambia las reglas del juego, la factura llega de golpe.
Cuándo el gratis es perfectamente válido
Ahora, con honestidad, el otro lado: no todo necesita una solución profesional, y no te voy a vender lo que no te hace falta. Una web con IA gratis es una opción totalmente válida, incluso excelente, cuando:
El gratis encaja cuando…
- Es un hobby o una página personal: portfolio, currículum, un diario de una afición sin ventas.
- Estás validando una idea: quieres comprobar rápido si a la gente le interesa, antes de invertir. Es el típico MVP para enseñar.
- Es un evento puntual: una boda, un congreso, una promoción temporal que en un mes desaparece.
- No recoges datos personales ni cobras: no hay riesgo de RGPD ni de flujo de dinero.
- El enlace no tiene que dar imagen «seria»: el subdominio no te estorba.
En esos casos pagar por una solución profesional sería tirar el dinero. Coge un generador de IA gratis, lánzalo en una tarde y a vivir. Sobre dónde está exactamente esa línea escribo en detalle en otro artículo de esta serie: cuándo el código de Lovable, Bolt o v0 se rompe al pasar a producción.
Cuándo «gratis» sale caro
La línea se cruza en el momento en que la web tiene que generar ingresos: cuando de ella vienen clientes, pedidos o una reputación de la que dependen tus ventas. Ahí, cada carencia de la versión «gratis» se convierte en daño económico directo:
- Lenta e invisible en Google: cada cliente que no te encontró se fue a la competencia. Ese cliente perdido no sale en ninguna factura, pero es el más caro de todos.
- Subdominio y «Hecho con…»: cada comprador potencial que dudó por la pinta de aficionado es facturación perdida.
- Incumplimiento del RGPD: cookies sin consentimiento en España son responsabilidad real ante la AEPD, no teórica.
- Tu tiempo: las horas peleando con los límites de la plataforma son horas que no dedicas a tus clientes.
En España, a todo esto se suma un contexto local que el generador de IA ni intenta cubrir. Si cobras y emites facturas, necesitas un flujo conforme a la facturación electrónica: Verifactu (registros de facturación de la AEAT con software certificado, obligatorio para empresas desde el 1 de enero de 2026 y para autónomos desde el 1 de julio de 2026) y, en su momento, la factura electrónica B2B de la Ley Crea y Crece. El banner de cookies tiene que cumplir la guía de la AEPD. Esas integraciones locales (Bizum, Redsys, SCA por PSD2, software como Holded o Quipu) la IA no las conecta sola: lo cuento en detalle en por qué la IA no conecta las integraciones de pago españolas. Es justo aquí donde la web «gratis» se vuelve la solución más cara, no por lo que cobra la plataforma, sino por lo que no hace.
Un test sencillo
Hazte una sola pregunta: ¿esta web tiene que generarme ingresos?
Si la respuesta es «no» (hobby, prueba, página personal), una web con IA gratis es perfecta, úsala sin remordimientos. Si la respuesta es «sí» (clientes, ventas, reputación), los costes ocultos del gratis casi siempre superan al año el precio de una solución limpia y profesional, y lo que pasa es que pagas esa diferencia en clientes perdidos en vez de en factura.
El Kit Digital: cómo financiar la versión seria
Y aquí va la parte que mucha gente no tiene presente: en España no tienes por qué pagar todo de tu bolsillo. El Kit Digital (Red.es, fondos NextGenerationEU) son bonos de 3.000–12.000 € (hasta 29.000 € para medianas empresas) para digitalizar autónomos y pymes, y en 2026 se añadieron categorías de IA y automatización. Como agente digitalizador adherido, puedo ayudarte a que el bono cubra buena parte de pasar tu web «gratis» a una solución profesional: dominio, código tuyo, RGPD, pagos con Bizum y SCA y facturación conforme a Verifactu. Es decir, justo todo lo que la versión gratis deja a medias, financiado con dinero público. Eso cambia bastante la conversación sobre el precio.
Cómo lo veo yo
No estoy en contra de las herramientas de IA: las uso a diario, y un prototipo rápido en una tarde es algo estupendo para validar una idea. Pero entre «funciona en mi pantalla» y «da servicio en condiciones a un negocio real» hay una distancia, y esa distancia la cubren precisamente los costes ocultos de los que te he hablado.
Como desarrollador, cuando cojo un proyecto no miro lo rápido que se genera una página, sino que sea tuya (tu dominio, tu código y tus datos, que puedes llevarte), rápida, visible en Google, legal según el RGPD y lista para los pagos y la facturación española. Dicho de otro modo: que al año te traiga más de lo que cuesta, no menos. Y para una pyme española, dejarlo «legal y funcionando» no es un eslogan: es la diferencia entre una web que aguanta una inspección y los cobros, y una que es una bomba de relojería.
¿Empezaste con IA y te has atascado en los costes reales?
Si tu web «gratis» llegó al techo (no conecta los pagos, es invisible en Google, no tiene tu dominio ni tu correo), escríbeme. Te digo con franqueza si merece la pena arreglar la actual o rehacerla limpia, cuánto costaría de verdad y si encaja en el Kit Digital. Primera llamada sin compromiso.
Hablemos de tu webPreguntas Frecuentes (FAQ)
Conclusión rápida
Una web «gratis» con IA no es un engaño: es una herramienta real y útil. Pero la palabra «gratis» solo se aplica al generador. Todo lo que lo rodea (tu propia dirección, el correo, el RGPD, los pagos, la visibilidad, el mantenimiento) cuesta dinero, y esos gastos están repartidos de forma que no los ves como una sola cifra. Al año suman varios cientos de euros incluso en la versión mínima.
La decisión es sencilla: si la web no tiene que generar ingresos, usa la versión gratis con la conciencia tranquila. Si sí tiene que generarlos, calcula el TCO real, no el «0 €» inicial, y verás que una solución limpia y controlada por ti suele salir a cuenta, más todavía si parte la financia el Kit Digital. Y si ya empezaste con IA y te atascaste en esos costes reales, escríbeme: te digo con franqueza dónde estás y cuál es el camino más barato hacia delante.